La caja ya no cierra, el refri ya no tiene espacio y tirarlos te da un nudo en el estómago. Aquí va un sistema que funciona, sin culpa y sin acumular tres cajones de papel.
Un niño en edad preescolar puede producir varios dibujos al día. Guardarlos todos no es amor, es acumulación, y además tiene un costo escondido: cuando guardas todo, no guardas nada, porque nadie va a revisar una caja de 400 hojas.
Lo que tu hijo va a recordar de grande no es que conservaste cada papel. Es que había algunos que claramente importaban.
El resto se va, pero fotografiado primero. Eso lleva al siguiente punto.
Casi todos los archivos digitales de dibujos infantiles se ven mal, y siempre por las mismas cuatro razones. Se arregla en treinta segundos:
Con eso, una foto de celular es más que suficiente. No necesitas escáner.
De todos los dibujos del año casi siempre hay uno que destaca, y no es el más bonito: es el personaje que él inventó y que repite. El monstruo que vuelve a aparecer, el animal raro con nombre propio, el que dibuja sin que nadie se lo pida.
Ese es el que en Garabatoy convertimos en un video de 10 a 20 segundos y, si quieres, en una figura impresa en 3D. Puedes ver cómo quedó el primero: un monstruo azul de tres picos, con sus dos brazos de colores distintos y todo lo chueco intacto, porque justo eso es lo que lo hace suyo.
Si te interesa el proceso, está explicado paso a paso en cómo convertimos un dibujo en juguete.
Ese lo podemos volver algo que exista de verdad. Déjanos tu correo y te avisamos cuando abramos los primeros 20 lugares.
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