Del dibujo real de tu peque· Video en 24-48h· Hecho en México
Apúntame ✏️
← Garabatoy · para papás

Cuando a tu hijo le dan miedo los insectos

Sale corriendo del jardín porque pasó una abeja, no quiere bajarse del columpio si hay palomas, llora si algo vuela cerca. Es más común de lo que parece, casi siempre se pasa, y hay cosas que ayudan y cosas que lo empeoran.

Antes que nada: es normal

El miedo a los insectos y a los animales pequeños es de los más comunes de la infancia. Suele aparecer alrededor de los 2 años y estirarse hasta los 6 o 7, y en la enorme mayoría de los casos se va solo conforme el niño crece y entiende mejor el mundo.

Tener miedo a esa edad no es un problema de carácter ni algo que hiciste mal. Es una etapa del desarrollo: el niño ya entiende que hay cosas que pueden lastimar, pero todavía no distingue cuáles sí y cuáles no. Una mosca y una avispa son exactamente lo mismo para él.

Lo que sí ayuda

  • Que te vea a ti tranquilo. Los niños calibran el peligro mirando tu cara. Si tú brincas cuando pasa algo volando, aprende que sí había que brincar.
  • Acercarse por pasos, nunca de golpe. Primero verlo en un libro o en una foto, luego de lejos por la ventana, luego en el jardín a tres metros. Cada paso cuando él ya está cómodo con el anterior, no antes.
  • Ponerle nombre a lo que siente. "Te dio miedo la abeja" vale más que "no pasa nada". Nombrarlo lo hace manejable.
  • Darle una herramienta. Verlo con una lupa, moverlo con un palito, meterlo en un frasco. Cuando el niño puede hacer algo activo, el miedo baja.
  • Historias y personajes. Un personaje con el que se identifica y que se acerca sin que pase nada malo funciona sorprendentemente bien. Es de lo que va la última sección.

Lo que lo empeora

  • Obligarlo a tocarlo. Forzar la exposición antes de tiempo confirma el miedo en vez de quitarlo.
  • Burlarse o usar "no seas miedoso". Además de no funcionar, le enseña a esconderte lo que siente.
  • Evitar por completo. Dejar de ir al parque le da alivio hoy y le confirma mañana que el parque era peligroso.
  • Explicarle mucho. A los 4 años, "las abejas solo pican si se sienten amenazadas" no es un argumento, es ruido.

Cuándo sí hay que ver a un especialista

Nosotros no somos psicólogos y esta página no es una guía clínica. Dicho eso, la señal que casi todos los profesionales mencionan es la misma: no es la intensidad del miedo, es cuánto le está quitando.

Si ya no quiere salir al patio, si el miedo aparece en varios lugares y no solo en uno, si le afecta el sueño, o si lleva más de seis meses sin ceder nada, vale la pena una consulta con un psicólogo infantil. Las fobias simples de esta edad suelen resolverse en pocas sesiones, y esperar no las mejora.

La idea del monstruo valiente

Esto nos lo pidió un papá y nos pareció bastante listo, así que lo contamos aquí por si te sirve, lo hagas con nosotros o por tu cuenta.

Su hijo le tenía miedo a los pájaros y a los insectos. En vez de pedirle al niño que enfrentara el miedo, hizo que lo enfrentara su monstruo: el personaje que el propio niño había dibujado. Le pidió un video donde ese monstruo se topa una catarina, la carga con las dos manos y la deja volar. Sin sustos, sin música de tensión, casi aburrido a propósito.

La gracia es que el valiente del video no es un personaje ajeno de caricatura. Es algo que salió de su propia mano.

Ese es el mecanismo de fondo, y es el mismo por el que un hermano mayor que no le teme a los perros suele "curar" al chiquito: los niños aprenden mirando a alguien con quien se identifican. Y no hay nadie con quien se identifiquen más que con su propio dibujo.

Puedes ver los dos videos que salieron de ahí. Otra vez, con toda claridad: esto no es terapia ni sustituye a un profesional. Es una herramienta más, de las que se pueden ver mil veces en el celular sin presión.

La idea del monstruo valiente

Si te late hacer algo así con el dibujo de tu peque, déjanos tu correo. Estamos abriendo los primeros 20 lugares.

¿Qué te interesa?
¿Cómo se lo quieres dar? puedes marcar varios

sin spam y sin compromiso, te escribimos solo cuando haya algo real que enseñarte