Este es el primer Garabatoy completo: el dibujo de un niño convertido en video y, después, en una figura impresa en 3D. Y hay una razón detrás de que sea justo con un pájaro y con un insecto.
Casi todo el que nos escribe quiere lo mismo: ver el dibujo de su hijo moverse. Este papá quería algo más específico. A su peque le dan miedo los pájaros y los insectos, de esos miedos que hacen que un niño salga corriendo del jardín cuando algo se le acerca volando.
Su idea fue sencilla y bastante lista: que el miedo no lo enfrentara el niño, sino su monstruo. Que viera a su propio personaje, el que él mismo dibujó, toparse un insecto y no correr. Y después, a un pájaro, y subirse con él.
No le pidió un video bonito. Le pidió un video que su hijo pudiera copiar.
Esto llegó como llega todo, una foto del dibujo tomada con el celular:
Cuerpo azul rayado con crayón, tres picos verdes que salen de la cabeza, un brazo naranja y el otro morado (nadie sabe por qué, y así se queda), patas verdes, zapatos rojos y tres dientes. Ni una sola de esas cosas se "arregló". Esa es la regla que no negociamos: si el niño no reconoce su dibujo, el trabajo falló, por bonito que haya quedado.
Once segundos. El monstruo se topa una catarina caminando en el pasto, se acerca despacio, se agacha, la carga con las dos manos y la deja irse volando mientras se despide. No hay susto, no hay salto, no hay chiste de por medio. La idea era exactamente esa: que la escena se vea tranquila, casi aburrida, porque justo así es como un niño necesita ver un insecto para dejar de temerle.
El segundo sube la apuesta. Un pájaro baja hasta el monstruo en medio de un campo abierto, y en vez de huir, el monstruo se sube a una hoja y se va volando con él por arriba de las nubes. El pájaro deja de ser la amenaza y pasa a ser el que lo lleva a pasear.
Los dos videos salieron del mismo modelo 3D, que es el mismo que después se usó para imprimir la figura. Por eso el personaje es idéntico en los dos: mismos picos, mismos brazos de colores distintos, mismos zapatos rojos.
Vamos a ser honestos, porque aquí es fácil vender humo: no somos psicólogos y Garabatoy no es una terapia. Si el miedo de tu peque le impide hacer vida normal, salir al parque o dormir tranquilo, eso lo ve un especialista infantil, no un video.
Lo que sí sabemos es por qué a este papá se le ocurrió. Los niños aprenden mirando: si alguien con quien se identifican se acerca a algo sin que pase nada malo, el miedo baja. Se llama aprendizaje por observación, y es la razón por la que un hermano mayor que no le teme a los perros suele "curar" al chiquito. La diferencia aquí es que el que se acerca no es un personaje de caricatura ajeno: es un monstruo que él mismo inventó. Nadie se identifica más con algo que con lo que salió de su propia mano.
Funciona igual para otras cosas que asustan a esa edad: perros, la oscuridad, el doctor, la primera noche solo en su cuarto. Si quieres una escena así de específica para tu peque, se pide y ya, es parte del encargo.
El mismo modelo 3D que hizo los videos se mandó a imprimir. Este es el antes y el después:
Mide lo que cabe en una mano y se aguanta el manoteo. Por todos lados:
Fíjate en la tercera foto, la de la espalda. El dibujo es plano y solo muestra el frente, así que la espalda la interpretamos nosotros. Lo decimos desde el día uno y también está en las preguntas frecuentes, porque es lo primero que sorprende a la gente.
Lo que todavía no es: este prototipo es de una sola pieza, no tiene articulaciones. Estamos midiendo cuántas horas cuesta articular un modelo así antes de prometerlo en el sitio. Cuando lo sepamos, lo publicamos aquí, aunque la respuesta sea que no se puede a este precio.
El proceso es el mismo que ves arriba: nos mandas la foto del dibujo, nos dices si quieres una escena específica (como la de los pájaros), y en 24-48 horas te llega el video. Si además quieres la figura física, se imprime del mismo modelo. Te lo contamos completo en cómo convertir un dibujo en juguete, con los dos formatos y sus precios.
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